miércoles, 12 de junio de 2013

Cuando los sueños acaban...

Cuando llega la muerte, solo queda recibirla con las manos abiertas. Cuando esta a nuestro lado, uno ya no puede hacer nada; ni llorar, ni gritar, ni reclamar, NADA... simplemente llega. Y que mejor que recibirla de la mejor manera, yo no soy de esas personas que tenga sentimientos encontrados cuando se acerca la muerte. He aprendido a vivir con ella, he aprendido a conocerla, he aprendido el como es, pero de lo que estoy segura es que nunca he conocido lo que es. No le tengo miedo, y nunca la tendré. ¿Por qué tenerle miedo a algo que no me ha pasado?. Al iniciar esta nueva etapa de mi vida, he aprendido infinidad de cosas, infinidad de situaciones que la verdad me han dejado un "buen sabor de boca" y otras que me han hecho "amargo el tiempo". Y podría decir que el resultado de esto, es lo que soy ahora. Muchas personas lloran, rezan, matan, roban, etc. por ver la "muerte" pero porque no ¿agradecer?. Bastantes cosas me rodean en estos instantes, siendo la 01:15 a.m. Solo me basta decir. ----No digas “hágase tu voluntad” si no la aceptas cuando es dolorosa----